¿POR QUÉ INVERTIR EN RSC?

Se habla de la importancia creciente de la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) pero aún de una forma bastante abstracta, y es que el potencial de estas prácticas responsables integradas en la empresa es algo a lo que todavía muchas empresas no le han dado muchas vueltas. Se aprecia como algo lejano y de importancia secundaria con respecto a las actividades del día a día. Por eso, si bien el concepto empieza a ser familiar, todavía no se encuentran fácilmente profesionales de la RSC más allá del terreno financiero y con ello se pierden muchas oportunidades de generar retornos que no son capaces de ver personas sin formación especializada.

YA NO ES SÓLO CUESTIÓN DE LEYES

Las Administraciones cada vez priorizan más todo lo relativo a bienestar social derivado de la actuación de la empresas y aún más la minimización del impacto de la actividad empresarial sobre el medioambiente. Cada vez hay más leyes que protegen estos asuntos y cada vez son más restrictivas, por esto, muchas empresas deciden anticiparse a los cambios legislativos y adoptar medidas responsables para evitar sanciones.

Sin embargo, esto es algo a lo que todas las empresas se van a tener que adaptar. Ninguna va a destacar por limitarse a cumplir con lo establecido por la Ley porque esas normativas se aplican a todas por igual. En una sociedad tan mediatizada, donde las noticias vuelan y las opiniones cada vez son más variadas y llegan a más gente, es importante una buena gestión de la reputación. La competencia cada vez es más feroz y cualquier punto extra puede suponer una gran diferencia con respecto a un competidor directo.

PUNTOS DE CARA A LOS GRUPOS DE INTERÉS

Apostar por el bienestar social y por el medioambiente siempre va a contribuir a mejorar la relación con los grupos de interés de la empresa. Cada uno de una forma pero, en su mayoría, les repercute positivamente.

PARA LOS INVERSORES:

Los inversores buscan negocios seguros y por este endurecimiento progresivo de la Ley les interesa apostar por proyectos que no sean susceptibles de ser sancionados por todo lo que supone. Otro factor a valorar en el caso de empresas que necesiten de recursos naturales para funcionar es el de los problemas de suministro. Ante la escasez, los precios pueden fluctuar notablemente e incluso darse paros en la producción. Los negocios sostenibles son la promesa de continuidad temporal y escalable. Además, medidas como el reciclaje y reutilización de materiales se aseguran la producción constante.

PARA LOS CONSUMIDORES:

Con el acceso tan enorme y fácil que hay a la información para cualquier usuario de internet, el cliente se ha acostumbrado a leer opiniones antes de lanzarse a hacer una compra. Las valoraciones de otros usuarios semejantes a ellos mismos, o las opiniones de expertos son una de las variables que más peso tienen a la hora de tomar una decisión compra, así que es importante ofrecer un buen producto, con materiales de buena calidad y no basado en principios de obsolescencia ni que pueda dar problemas de difícil solución. Productos en los que no haya fallos de suministros por parte de los proveedores o por propia fabricación. Al hablar de servicios el asunto es aún más evidente. Una vez finalizado, el usuario descontento, ya sea por insatisfacción o mala praxis, hará pública su valoración de la actividad.

Además, el cliente también padece alguna consecuencia por la naturaleza de los productos o servicios, por ejemplo, un electrodoméstico eco-eficiente será más barato a largo plazo que uno que requiera más energía para funcionar. Invertir tanto en lo ofertado como en los medios y procesos necesarios para que sea de calidad y sostenible, es indispensable cuando cada vez la competencia es más perfecta y existen productos y servicios que pueden sustituirse por otros de la competencia. Ante productos similares, todo punto extra acerca al consumidor a optar por esa compañía.

PARA LOS PROVEEDORES:

Los proveedores quieren establecer relaciones con confianza, estables y preferiblemente duraderas. Una empresa que cumple sus compromisos será bien valorada por sus proveedores y éstos desearán seguir contado con ella entre sus clientes. Ante problemas, los proveedores priorizarán a aquellas empresas con las que quieran seguir trabajando.

Como ya se ha comentado, el sector público cada vez está más atento a los comportamientos de las empresas. Ya no sólo desde el punto de vista de la legislación es importante cumplir, sino que todas las entidades públicas también requieren recursos para funcionar y por supuesto que una empresa ética y responsable con su impacto sobre el planeta, será escogida antes que otra que ofrezca un producto similar pero obtenido en peores condiciones. Así, no sólo premian el buen comportamiento empresarial sino que también cuidan su propia imagen de cara a la ciudadanía.

BUEN FUNCIONAMIENTO “DE DENTRO A FUERA”. LOS TRABAJADORES.

Muchas veces los directivos de las empresas olvidan que su activo más importante son los trabajadores. Una empresa que cuenta con trabajadores contentos con sus condiciones laborales y orgullosos del comportamiento la compañía para la que trabajan, obtendrá mejores resultados. Su compromiso con la empresa ya no sólo se limita a lo estrictamente necesario en su puesto, sino que se esforzarán por conseguir los mejores resultados posibles y seguir creciendo como profesionales. Es evidente que esto llega al cliente en forma de un buen trato y un producto servicio de buena calidad. Con lo que se remite de nuevo al momento en el que el cliente opina positivamente sobre su experiencia, atrayendo a nuevos clientes. Además, hay que tener en cuenta el Employee Advocacy, es decir, que sean los propios trabajadores los que hablan positivamente de la marca. Nadie conoce mejor el producto y las prácticas de la empresa como alguien que vive dentro de ella.

En PYMEF trabajamos para mejorar la relación de las pequeñas fundaciones con sus clientes, sus proveedores y sus donantes a través de la mejora en sus procesos, conviritiéndolas en entidades socialmente responsables y tejiendo una red de apoyos entre nuestros miembros.

Si quieres conocer cómo trabajamos y los servicios que proporcionamos a pequeñas y medias fundaciones visita nuestra sección en la página web. También puedes escribirnos a info@pymef.org o llamarnos al teléfono 674 024 934 y te daremos respuesta inmediata.