Los fines de interés general son aquellos que superan al individual, y que coinciden en buena parte con el Artículo 3,1 de la Ley 49/2002 :

“los de defensa de los derechos humanos, de las víctimas del terrorismo y actos violentos, los de asistencia social e inclusión social, cívicos, educativos, culturales, científicos, deportivos, sanitarios, laborales, de fortalecimiento institucional, de cooperación para el desarrollo, de promoción del voluntariado, de promoción de la acción social, defensa del medio ambiente, de promoción y atención a las personas en riesgo de exclusión por razones físicas, económicas o culturales, de promoción de los valores constitucionales y defensa de los principios democráticos, de fomento de la tolerancia, de fomento de la economía social, de desarrollo de la sociedad de la información, de investigación científica, desarrollo o innovación tecnológica y de transferencia de la misma hacia el tejido productivo como elemento impulsor de la productividad y competitividad empresarial”.

Pero también es importante resaltar que el Parlamento Europeo, en su Resolución sobre las fundaciones en Europa (R.A. 304/93) señala que merecen apoyo especial las fundaciones que participen en la creación y desarrollo de respuestas e iniciativas, adaptadas a las necesidades sociológicas de la sociedad contemporánea. Particularmente, las que luchan por la defensa de la democracia, el fomento de la solidaridad, el bienestar de los ciudadanos, la profundización de los derechos humanos, la defensa del medio ambiente, la financiación de la cultura, las ciencias y prácticas médicas y la investigación.

En PYMEF entendemos que siendo uno de los derechos fundamentales de nuestra Constitución, la administración, protectorados y registros, debieran primar siempre el principio “pro fundación”. Y en caso de dudas,  “in dubio, pro fundación…” Sin embargo de un tiempo a esta parte la administración se comporta como el primer “ponedor” de trabas y pegas y cada día cuesta más dinero y más tiempo hacer algo por los demás en España.

En la asociación española de pequeñas y medianas fundaciones, además entendemos que:

– Es la herramienta más útil para captar fondos públicos y privados.
– Es la figura con más continuidad de futuro.
– Aporta mayor solidez y consolidación al proyecto.
– Es muy ágil y flexible.
– Está más vinculada a la sociedad a la que aporta un mayor servicio por los beneficios fiscales de los que goza.
– Es una entidad menos agresiva que una sociedad mercantil por el carácter social de los fines.
– Tiene más prestigio, más credibilidad.

Desde la PYMEF favorecemos la actividad de las fundaciones ya constituidas y ayudamos a iniciativas de interés general a constituirse en fundaciones. Aportamos servicios, cobertura y difusión a las actividades de nuestros asociados. Si quieres formar parte de la Asociación Española de Pequeñas y Medianas Fundaciones, ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.